Antecedentes de la Accesibilidad Universal en España

El proceso de accesibilidad en España cuenta con un amplio recorrido. Sin embargo, a pesar de su larga duración en el tiempo, los cambios y mejoras se han desarrollado muy lentamente. Los primeros avances fueron gracias a diversas asociaciones que se movilizaron a favor de una mejora en la vida y educación de las personas discapacitadas. Tanto fue así que poco a poco este tema fue adquiriendo relevancia, hasta el punto de que en la actual Constitución Española elaborada y aprobada en 1978 se refleja en el artículo 49 esta necesidad de inclusión: “Los poderes públicos realizarán una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.

Plataforma Salvaescaleras V65 - Acceso

Otro hecho reseñable en la historia de la accesibilidad en nuestro país, es la influencia internacional en cuanto a las normas de inclusión y adaptación. Naciones Unidas declara que 1981 se consagra como el Año Internacional de los Disminuidos, precedente del Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad (http://www.un.org/esa/socdev/enable/diswps00.htm) que un año después sería promulgado en la Asamblea General de esta institución.

Dadas las movilizaciones a escala global en esta temática durante 1981 y 1982, no es de extrañar que la primera ley en España que hace alusión a la adaptación de las personas con discapacidad se aprobase durante este último año. Se trata de la Ley de Integración Social de los Minusválidos, conocida como LISMI. En ella se hace referencia a una serie de medidas promovidas con el fin de facilitar la accesibilidad de las personas con discapacidad, instando a la Administración Pública a aprobar normas urbanísticas y arquitectónicas básicas que evitasen las barreras arquitectónicas.

Esta ley desencadenó grandes reacciones en la sociedad española ya que los aspectos relacionados con la discapacidad toman un carácter más importante. Además de las mejoras en accesibilidad en lo que a arquitectura se refiere, se consiguió también la inclusión en el empleo ordinario como un derecho fundamental para estas personas, algo que se mantiene actualmente de acuerdo con los principios de igualdad de trato y no discriminación.

Años después, en 1987, entra en juego el papel de las nuevas tecnologías en este campo con el proyecto Future Telecommunications and Teleinformatics Facilities for Disabled People” del European Cooperation in the Field of Scientific and Technical Research. El objetivo de este proyecto, es proponer medidas que solucionen las dificultades de las personas con discapacidad al acceso de los servicios de telecomunicación y telemática, teniendo en cuenta sus necesidades a la hora de fabricar los servicios.

Sin duda estos comienzos de la accesibilidad, se han desarrollado notablemente durante todos estos años. La primaria aparición de las TICs durante finales de los 80, ha sufrido un avance cualitativo y cuantitativo, tanto en el acceso como en la contribución de la mejora de la calidad de vida de las personas discapacitadas, interviniendo no sólo en dispositivos de accesibilidad arquitectónica como elevadores o sillas salvaescaleras, sino que también en el ámbito médico ayudando al desarrollo de prótesis.

Fuente: Ceapat